Galvanización en caliente

  • hot dip galvanising
  • hot dip galvanising

La galvanización en caliente es un proceso vital utilizado para proteger los objetos de acero contra la corrosión, garantizando su longevidad y durabilidad. En este proceso, se aplica una capa protectora de zinc a las superficies de acero para protegerlas de los efectos dañinos del óxido y la corrosión.

El proceso de galvanización en caliente consiste en sumergir objetos de acero en un baño de zinc fundido a temperaturas que alcanzan aproximadamente los 450 grados Celsius. Esta alta temperatura facilita la unión del zinc a la superficie del acero, formando una aleación resistente que proporciona una protección sin igual contra la corrosión.

Tras el galvanizado, las cenizas de zinc conocidas como «residuos procedentes del espumado de zinc», quedan en el baño de galvanización. Estos residuos procedentes del espumado de zinc se eliminan meticulosamente después de cada ciclo de galvanización. En Rezinal, estamos especializados en el tratamiento de estas cenizas de zinc generadas durante el galvanizado por inmersión en caliente de diversas estructuras de acero, incluidos alambres y tubos de acero.

Al gestionar y reciclar eficazmente las cenizas de zinc, Rezinal desempeña un papel crucial en la promoción de la sostenibilidad dentro de la industria del galvanizado por inmersión en caliente, garantizando que los valiosos recursos se utilicen eficientemente, mientras que al mismo tiempo se minimiza el impacto medioambiental. 

Los productos de Rezinal utilizados para el galvanizado en caliente son metal de zincaleaciones de zinc.